19/12/2009
Colocaron un coche bomba que provocó 18 heridos
208 años de prisión para los tres etarras que atentaron en Salou en 2001
EP
La Audiencia Nacional ha condenado a 208 años de prisión los miembros de ETA Ismael Berasategui, Xabier Zabalo i Ainhoa Barbarin por la colocación de un coche bomba en la localidad tarraconense de Salou con explosión en agosto de 2001, que provocó 18 heridos, entre ellos, tres guardias civiles y diversos niños.
El tribunal los considera culpables de la comisión de un delito de estragos con finalidad terrorista, tres delitos de lesiones agravadas, 15 de lesiones, robo con fuerza y falsificación documental. Además, absuelve Berasategui del delito de integración en banda armada que reclamaba la Fiscalía, ya que ya fue condenado por el Tribunal del Criminal de París en diciembre de 2008 por el delito análogo de asociación de malhechores.
Los magistrados consideran probado que los tres procesados robaban vehículos y los trasladaban a un garaje de la localidad guipuzcoana de Urretxu, donde los preparaban como coches-bomba que ellos mismos ponían.
La Audiencia Nacional ya condenó entre 2007 y octubre pasado a los tres procesados a 14 años de prisión por col locar un coche-bomba en el aeropuerto de Málaga. Además, impuso otros 13 años en julio pasado a Berasategui por los delitos de depósito de explosivos, falsedad en documento oficial y tenencia de armas.
Según la sentencia hecha pública el viernes 18 de diciembre, los magistrados han basado su decisión en la confesión efectuada por Berasategui y Escudero durante el juicio oral y en el testimonio de un agente de la Guardia Civil que se encontraba en el lugar de los hechos y que declaró que el atentado podría haber sido "una auténtica masacre".
Durante la vista oral tanto Berasategui como Zabalo coincidieron a exculpar a su compañera de banquillo, Ainhoa Barbarin. "Ella no participó, lo hicimos nosotros y listo", señaló Zabalo. Barbarin, por su parte, afirmó "no tener nada que ver con la explosión" y no haber trasladado el coche-bomba desde Guipúzcoa hasta Salou, como sostenía el Ministerio Fiscal.
No obstante, el tribunal ha concedido más peso a las declaraciones del agente encargado de la vigilancia de los tres condenados, que destacó que en casa de Barbarin fueron localizados planos de Salou y un croquis a mano alzada cuya autoría se le atribuye.