Franco de Vita (Caracas, 1954) triunfó como cantautor de música pop y baladas, componiendo canciones para otros músicos como Ricky Martin, Chayanne o Enrique Iglesias y siendo el autor de piezas como 'Sólo importas tú', banda sonora de la exitosa telenovela 'La Dama de Rosa'. Ha sido y es un super ventas en América y el referente de la balada hecha en Venezuela, su país natal, aunque de padres italianos y residente en Madrid desde 1989. Empezó, de joven, apostando por el rock de sus adorados Rolling Stones o Beatles, pero fue con la canción pop y la balada, con música impregnada de ritmos latinos y ya como solista, cuando logró abrir la puerta del éxito. Ahora, su gira 'Simplemente la verdad' llega al final con un triple concierto en España (26-F, Barcelona; 27-F, Tenerife; 28-F, Madrid), lugar donde confiesa que siempre ha querido triunfar sin lograrlo del todo.
Quién diría que usted empezó dentro del mundo del rock…
Vengo del rock, de Led Zeppelin, de Black Sabbath, de incluso los Rolling Stones… Pero llegabas a Miami con esa propuesta y es que ni te abrían la puerta. En las radios de EE.UU y de Venezuela sonaba latino, sonaba salsa, pop, baladas… y colar algo de rock era excepcional, y más en español. Pero estuve 10 años haciendo rock, conciertos que acababan con la llegada de la policía… Había que vivir, y tiramos de este filón. Pero los conciertos tienen mucho de energía, de rock, de pop y también de música latina, he hecho un poco de todo. Y eso me ha llevado a sumar 25 años de trayectoria.
Y después de todo este recorrido, ¿con qué genero se identifica hoy?
Creo que depende más de las canciones, del estado de ánimo con que las afrontas. Depende de la inspiración, del momento, de protesta, de amor… Y las discográficas no se arriesgan nada, no quieren luchar por meter cosas nuevas en la radio, y cuando montas un disco tiene que haber la balada, la segura, etc. y por ahí van. Yo al tercer disco me harté de eso, porque yo tenía dos temas que encima eran supercomerciales, según creo. La historia del taxista Luis, que se llamaba ‘Louis’ como artista, contada en cinco minutos, era un medio tiempo, tirando a pop-country… No veas lo que costó convencer a la compañía, que si era muy larga, ¡lo que costó! Y luego fue un exitazo total la canción.
¿Qué le queda por hacer en el mundo de la música? ¿Algo que le haga especial ilusión?
Triunfar en España me haría muchísima ilusión. Me conoce poca gente y triunfar allí me haría muchísima ilusión, y estoy trabajando en ello. Si ahora se me abriera el mercado de España sería maravilloso, aunque no me puedo quejar, he tenido suerte y mi música se conoce desde empezando por Canadá hasta la Patagonia, en América, y no todo el mundo ha tenido esta posibilidad.
¿Qué música encontraríamos en su reproductor de mp3?
La Shica. Me encanta. También hay muchos ingleses que me han llamado la atención, como americanos… Aparte de los clásicos, Oasis, Red Hot Chili Peppers… hay muchos que me llaman la atención. O cantautores como Joaquín Sabina o Alejandro Sanz.
Como venezolano, es irremediable ‘preguntarle’ por Chávez…
Eso es lo peor, que esté en boca de todo el mundo. Lo mejor que le puede pasar a él y lo peor que nos puede pasar a nosotros. Cada vez que hablamos del personaje lo fortalecemos. Y es lo que busca. No comparto lo que está haciendo, y cuanto más hablamos de él, más fuerte le hacemos.
Joaquín Sabina decía recientemente que algunas de las ideas de Chávez están muy bien, pero no se puede soportar lo fantasmón que es…
Es que la teoría de Chávez es el mundo ideal. Igualdad en el mundo, que todos tengan bienestar, que todo el mundo tenga trabajo, atención médica… maravilloso. Pero es que no está ocurriendo eso. Hay un sector de la sociedad que le va muy bien, ya se ve en Caracas, pero te adentras en algunos barrios y ves los problemas, y están volviendo un pueblo dependiente de un gobierno, de este tipo de gobiernos que aseguran que te van a salvar, que te van a sacar de la miseria… pero luego la gente no tiene esas posibilidades por si misma. Y no ha logrado controlar ni la agresividad ni la violencia, ni la delincuencia que existe en el país. La mayoría de los venezolanos salen por inseguridad, por temor a que le quiten la vida. Si no se arreglan esas cosas básicas, la teoría puede ser maravillosa, pero no veo los hechos. Y otra idea que detestan muchos venezolanos es esta imagen de megasalvador y megaprotector de América con tantos problemas que tienes en casa. Yo entiendo que hay que abrirse y ayudar a otros países, ya lo propuse hace años en una canción, ‘Esto es América’, pero es que el país realmente tiene unas necesidades básicas que no están cubiertas.
Participó con Amnistía Internacional en la lucha contra el maltrato a las mujeres.
Estoy implicado en esta causa desde hace años, y cómo no, siempre a partir de canciones, como ‘Un extraño en la bañera’ que cantó Ana Belén y que aborda esta problemática, que recuperó Amnistía una vez la publiqué yo en mi album ‘Stop’, y estuvimos de gira para, qué sé yo, aliviar y corear conciencias sobre este tema.
¿Y qué se puede hacer para cambiar esta sociedad eminentemente machista?
La educación. Es lo único. Si no sabemos educar a nuestros niños… porque todo empieza en la edad primaria. En la escuela, en casa. No lograremos nada si criamos a las personas como animales y no como humanos.
¿Qué le atrapó de Madrid para establecerla como su lugar de residencia?
Nací en Venezuela, a los 3 años me llevaron a Italia. Cuando regresé a Venezuela, mis padres vivían en un barrio que se llama La Candelaria, que estaba llena de españoles. A los 13 años empecé a aprender español y a convivir con españoles, mis primeros amigos… Luego vine a España en 1982, cuando el Mundial de fútbol, con unos amigos y visitamos San Sebastián, La Coruña… y sentí que estaba como en casa. Y ya pensé entonces que si algún día me iba de Venezuela, España era el país en el que me gustaría vivir. Y mira que lo intenté en Nueva York, en Miami, en Los Angeles, en Italia… y en ningún sitio me sentí tan a gusto como en España. Y además siempre pensé que era una buena plataforma para Europa. Cuando iba a la Sony a llevar mis discos en Italia, y en Francia, lo primero que me preguntaban era cómo estaba funcionando en España. Para ellos era su referencia para un cantante hispanoparlante.
¿Qué le inspira tocar en el Palau de la Música Catalana de Barcelona?
Sobre todo respeto. Escenarios así me dan mucho respeto. No lo conozco físicamente, lo he visto por internet y me parece muy bonito. Lo vi en el último vídeo que David de María hizo allí con Chenoa. En escenarios así se forma una gran complicidad con el público, y hasta los músicos tocan un poco más bajo. Es otra dimensión tocar en un lugar así. Hay otro 'feeling'.
¿Comparte una cierta opinión establecida sobre la frialdad inicial o la exigencia del público catalán?
Pues yo no puedo decir lo mismo. La verdad es que en mis conciertos en Barcelona la mayoría del público era latino, o no era mayoría catalán como para poder testarlo. Pero yo he sentido lo mismo. No he sentido ninguna diferencia con otro público. Catalán, chino, japonés, venezolano… las sensaciones son las mismas. Recuerdo en el Teatro Griego de Los Angeles que todas las primeras filas estaban tomadas por japoneses… La capacidad para emocionar no va en función de la raza…
¿Con qué colaboradores contará en este final de gira en España?
Lucrecia y Georgina, una chica nueva venezolana que está sonando mucho, están confirmadas para Barcelona. Y María Toledo, la pianista flamenco, que es super inteligente y va a llegar muy lejos.
Final de gira 'Simplemente la verdad'
Viernes 26 de febrero'10
Palau de la Música Catalana, BCN, 21:30 h.
Sábado 27 de febrero'10
Auditorio de Tenerife, 21 h.
Domingo 28 de febrero'10
Palacio de los Deportes, Madrid. 21 h.
+ info: Web Franco de Vita