18/02/2010
Oportunidad perdida
Toni Bolaño
El debate celebrado en el congreso de los diputados sobre la crisis económica ha aportado bien poca cosa en la posible solución. Zapatero abrió la mano al acuerdo pero con la boca pequeña. La receptividad del resto de los grupos ha sido más bien escasa y las ganas para llegar a un punto de encuentro sólo se suponen. El PP, por su parte, ha demostrado que sigue en la trinchera a la espera de la rendición incondicional del Gobierno.
Zapatero sale fortalecido del debate porque ha marcado el terreno de juego. Evidentemente, ha hecho promesas. La crisis la podremos superar de aquí a nada. Datos no le han faltado pero para muchos ciudadanos han sonado a palabras vacías porque los problemas seguirán mañana porque o no se tiene trabajo, o no se cobran las deudas, o no se reciben los créditos o los pedidos siguen en caída libre.
Rajoy ha quedado en evidencia, pero eso le importa bien poco, porque los suyos continúan cantando a coral aquello del "Zapatero dimisión". De hecho, el líder de la oposición ha tenido una buena actuación porque es un buen orador y lo demuestra cada vez que puede en la tribuna parlamentaria. Pero las buenas palabras de Rajoy no han dejado entrever lo que piensa. Ni una sola propuesta más allá del moderno "váyase señor Zapatero" y no más impuestos. Los parados, los autónomos, los empresarios, los trabajadores eventuales, los trabajadores fijos, los pequeños empresarios, y los inversores se han vuelto a quedar con las ganas de saber qué piensa el principal partido de la oposición.
Duran ha mantenido la política de palo y zanahoria hábilmente representada. No se ha cerrado al acuerdo pero ha reprochado a Zapatero algunos de sus resbalones. No ha extendido un talón en blanco pero no ha cerrado la puerta. Quizás, ha sido una posición de cara a la galeria pero el líder de CiU ha conseguido situarse en el centro del debate político. ERC y PNB han hecho lo que se esperaba. Tirar piedras en el Gobierno a la espera de ser recibidos en algún momento para hacerse una foto.
En definitiva, el pleno ha sido una oportunidad perdida.......Para los ciudadanos. Los que esperaban juicio y madurez sólo han encontrado despropósitos y estrategias a corto plazo. De soluciones pocas, mejor dicho, ninguna. Tendremos que depositar esperanzas en la comisión encabezada por Blanco, Salgado y Sebastián que nace con una enfermedad incurable en la política española: el rencor. El PP, principal destinatario de la tímida propuesta de Zapatero, ya ha dicho que no. El PP quiere ser protagonista cuando sólo es oposición. Eso pasa porque en este país los que no pueden gobernar sólo piensan en hacerlo, cuanto antes mejor. Así no vamos bien. Iremos de oportunidad perdida en oportunidad perdida hasta la derrota final. La derrota de todos. Entonces, quizás ni el PP tendrá alternativas. Ahora, simplemente, ni las dice.