Bajo la firma del colectivo Joan Creixell,
Tribuna.cat publica un duro artículo contra ‘La Vanguardia’ y el Grupo Godó, en el que se critica un editorial del diario, que a su vez atacaba a TV3. No es la primera vez que Tribuna.cat arremete contra el Grupo Godó. Hace un año ya hizo
otra durísima crítica en la que sostenía que "el Grupo Godó está incumpliendo la concesión de la TDT, y está ayudando con sus canales a castellanizar el país".
El artículo del colectivo Crexell, titulado "La impunidad del Grupo Godó: entre la amnesia y la caradura", afirma que el pasado sábado ‘La Vanguardia’ "tuvo la desfachatez de publicar, no sólo en su editorial, sino en dos páginas interiores, dos artículos intentando dinamitar a TV3”. "El escrito habla de TV3 como si ésta fuera una televisión de un país normal y, por supuesto, obvia la función de construcción nacional e imaginario colectivo que generan todas las emisoras de la Corporación. Y eso, al Grupo Godó, no sólo no le interesa, sino que lucha para que no exista", continúa el texto, que también lamenta que "ante un ataque visceral como este, nuestra clase política y nuestro gobierno no mueven ni un dedo, ya que temen al Grupo Godó" y que este "conociendo su impunidad, ejerce sabiendo muy bien que nadie levantará la voz, por miedo o por amnesia colectiva".
El artículo de Tribuna.cat ataca a continuación con uno de los argumentos más comúnmente utilizados cuando se habla del Grupo Godó: las subvenciones públicas que recibe y ha recibido tradicionalmente. "¿Cuántos millones de euros ha recibido en los últimos veinte años el Grupo Godó, cuando tenía ganancias estratosféricas y su editor pagaba los mejores sueldos y compraba los yates más impresionantes?", se pregunta, afirmando que se trata de una empresa "subvencionada hasta el extremo que el último gobierno de Jordi Pujol le cedió gratuitamente emisoras de radio y un múltiplex de televisión para equilibrar el panorama audiovisual catalán". Sobre este último punto, de la lengua, también explica que "había algún soñador que, hasta hace poco, todavía nos hacía creer que harían ‘La Vanguardia’ en catalán", y lo contrapone a que, en realidad, "se han convertido en el ariete contra el independentismo, contra el tripartito, contra los dirigentes de ERC e ICV, y más sutilmente, contra el PSC", afirma.
Y en este punto retoma las mismas tesis de hace un año, corregidas y aumentadas, afirmando que el Grupo Godó, "sin cumplir con los deberes, no devuelven el múltiplex de televisión a la Generalitat". Y explicando que, de sus cuatro canales, el principal, 8TV, es "un aborto con un 70-75% en lengua castellana –quizás es que en Catalunya no había televisión en español– y una programación carente de interés, en lugar de haber creado una verdadera televisión privada catalana (al estilo de lo que sí ha hecho en la radio con RAC1) como tantas veces ha pedido el maestro Puyal". En cuanto al resto de canales, el artículo explica que el segundo "lo han utilizado para pasar videoclips", que el tercero "repite y repite sin parar el programa del pobre Fermí Fernández" y que "el último, tenía que ser, según han prometido varias veces, un canal de películas, pero ha acabado siendo, quizás para hacer un poco de negocio, Barça TV".
Por todo ello, el artículo concluye que "ninguno de los objetivos de tener un múltiplex catalán que reforzara y equilibrar el panorama audiovisual catalán se ha cumplido. ¿Por qué, pues, esta tolerancia por parte del gobierno y del CAC? ¿Por qué no suspenden ya la concesión?".