12/03/2010
El dedo de Aznar marca el rumbo del PP
Miquel Iceta. Viceprimer Secretario y Portavoz del PSC
Hace algunos días, Aznar respondía con un gesto grosero a las críticas que recibía por parte de un grupo de estudiantes, en actitud también reprobable, que lo increpaban en una Universidad. Este profundo desprecio por cualquier crítica es generalmente compartido por los dirigentes del Partido Popular. De hecho, el dedo de Aznar parece marcar la estrategia del PP: demagogia, rencor y división al servicio del interés partidista más espurio.
Ahora vemos cómo el juez Garzón es su última víctima propiciatoria. Ya nos avisaron de que el caso Gürtel no acabaría de ninguna manera en condena: jueces amigos, anulación de pruebas y, si era necesario, cambiar de juez. Con total impunidad dirigen sus ataques contra Garzón, y después se rasgan las vestiduras cuando alguien pretende defenderlo. No seré yo quien diga que Garzón está por encima del bien y del mal, ni que sus actuaciones no puedan ser sometidas a crítica. Pero sí que digo que la ofensiva que está padeciendo es muy meditada y temible. Si Garzón cae, ¿encontraremos algún juez en España que se atreva a investigar los escándalos que puedan afectar al PP?
La derecha española, que tanto tendría que aprender de los partidos europeos de centroderecha, sólo parece seguir el ejemplo de Berlusconi. Este es el verdadero mensaje del dedo de Aznar. Y, a pesar de esto, todavía hay en CiU quien plantea que PP y PSOE son lo mismo. Todo vale para que Artur Mas pueda aspirar a la Presidencia de la Generalitat.