R.D.
Catalunya ha estado volviendo a la normalidad este martes por la mañana del martes, después del
extraordinario temporal de nieve del día anterior. Con mayor o menor velocidad, dependiendo de la intensidad de la nevada, pero con el punto negro habitual: Fecsa-Endesa, que ha vuelto a sufrir una avería, esta vez por la desconexión de una línea de alta tensión, y a las dos de la tarde del martes aun tenía a oscuras a 220.000 usuarios de 120 municipios de las comarcas gerundenses y de la Catalunya Central. El conseller de Interior, Joan Saura, ha avanzado que el Govern piensa en abrir un expediente informativo para depurar responsabilidades y ha lamentado que "salvo el suministro eléctrico", se ha vuelto prácticamente a la normalidad "en menos de 24 horas".
Esta "incidencia" en la red de Endesa en Catalunya no es un hecho aislado. Una nevada como la de ayer es muy infrecuente en Catalunya, pero no son tan infrecuentes las lluvias torrenciales (hay casi cada año) o las olas de calor y de frío que hacen aumentar los picos de la demanda. Unos episodios que, invariablemente, suponen que unos cuantos miles de catalanes se queden sin suministro eléctrico.
Estas recurrentes averías eléctricas, mientras las otras infraestructuras siguen funcionando, no son solo producto de la mala suerte. Se tienen que explicar por una insuficiente inversión y mantenimiento en Catalunya por parte de Endesa. Como ya se ha denunciado repetidamente, y muy especialmente a raíz del
gran apagón de julio del 2007 en Barcelona. A esta falta de inversión endémica hay que añadir el hecho de que Fecsa-Endesa tiene el mantenimiento subcontratado, lo que le resta capacidad y velocidad de reacción. Y además, también le faltan sistemas automatizados para detectar las averías, lo que obliga a menudo a los técnicos a desplazarse –como ha ocurrido esta vez con la línea de alta tensión averiada, que técnicos de Fecsa-Endesa han sobrevolado en helicóptero– y también alarga el tiempo de reparación de las averías.
En rueda de prensa para informar sobre las consecuencias de la nevada, el conseller Saura, aunque especificó que la hora de buscar responsabilidades llegará “una vez restituido el servicio", sí ha dejado traslucir un gran malestar con Endesa. Saura ha recordado que, si no se puede hablar todavía de normalidad prácticamente total, es porque "el suministro eléctrico condiciona desde el transporte ferroviario a los hospitales o al funcionamiento de los teléfonos móviles". Fecsa-Endesa ha anunciado que prevé poder restablecer el servicio de los abonados, de forma progresiva, durante este martes, una vez reanudada la conexión con la línea de alta tensión.