Un grupo de estudiantes de la UPC prueban sobre la arena de las playas próximas al campus de esta universidad en Castelldefels un robot que quieren enviar a la Luna antes del 2014. Los estudiantes colaboran en un proyecto mundial, el FredNet. El FredNet es uno de los veinte equipos que participan en el Google Lunar X Prize, y es el que tiene más posibilidades de llevarse los 20 millones con que Google premiará al primero que envíe imágenes desde este satélite a la Tierra. En la UPC, la iniciativa ya ha inspirado dos proyectos de final de carrera. 'El que aprendamos también lo podremos usar en la Tierra, por ejemplo en la aeronáutica', ha explicado el profesor que coordina el proyecto en Castelldefels, Joshua Tristancho.
Los estudiantes de la UPC trabajan en el robot que han denominado PicoRover. 'Pico' por su pequeño tamaño. És una bola similar a las pelotas que se usan para jugar a balonmano, de 12 centímetros de diámetro, hecha de materiales de uso cotidiano como bombillas o papel de aluminio, que no sobrepasa los 250 gramos. La pequeña computadora que lo controla, que tiene WiFi, tiene dos gramos de peso.
Y 'rover' porque quiere decir explorador en inglés: la característica más importante del robot de Castelldefels es que es capaz de rodar sobre la arena usando un sistema de contrapesos que hace que gaste muy poca energía en sus desplazamientos. Además, la bola está dotada de alambres en su superficie que permiten que se mantenga quieta sobre una inclinación de hasta 33 grados. Los estudiantes han usado la arena de la playa de Castelldefels para comprobar estas capacidades del robot.
El equipo de la UPC espera que las características de su máquina convenza a sus 500 compañeros de 64 países que cooperan en el equipo FredNet, un grupo impulsado por las empresas Elphel Inc, Hurricane Electric Internet Services y el norteamericano David Masten. El proyecto incluye, además del diseño del robot, la preparación de su lanzamiento desde tierra y la tecnología que tiene que permitir recibir las imágenes que haga de la Luna.
Muy posiblemente, el cohete se lanzaría desde las islas Canarias. La lanzadora costaría, si se alquila, entre cuatro y diez millones de dólares, y unos tres millones si la construye el mismo equipo. De hecho, FredNet está estudiando esta segunda opción. La cursa acabará el 31 de diciembre del 2014, pero para llegar a la Luna antes de aquella fecha los proyectos tendrán que estar terminados hacia el 2012, calculan los investigadores de la UPC. En Rumanía, la Asociación Rumana de Cosmonáutica y Aeronáutica (ARCA) ha fallado en su
proyecto para llegar a la Luna mediante un globo con cohetes adosados desde el Mar Negro.
En las apuestas sobre cual de los veinte equipos que compiten llegará antes a la Luna, que se pueden hacer en la página web del concurso,
www.googlelunarxprize.org , el equipo FredNet ha conseguido una gran mayoría de los votos, 12.981, el 65% del total de apuestas hechas. El siguiente equipo más votado, el Selene, formado por chinos y alemanes, ha reunido el 12% de los votos. El resto se reparten entre el 2% y menos de un 1% de los votos. Si ganan, piensan dar el dinero a una ONG, a pesar de que los investigadores de la UPC no han concretado cual seria.
El físico y profesor de la UPC que dirige el proyecto a la UPC, Juancho Tristancho, ha subrayado hoy que el objetivo del proyecto, más allá de llegar a la Luna, son las aplicaciones que puede tener la tecnología que están desarrollando en la Tierra. 'Además de enseñar, la función de la universidad es transferir tecnología', ha recordado. El proyecto puede tener aplicaciones, en el futuro, en la ingeniería aeronáutica, que es una de las especialidades de este campus vecino al aeropuerto de Barcelona.
Tristancho también ha subrayado el carácter abierto y accesible de la tecnología que están desarrollando. FredNet trabaja en red y de forma abierta. Y, de hecho, el profesor tuvo la idea de hacer un robot redondo que se moviera con un sistema de contrapesos para hacerlo rodar sobre la Luna viendo un vídeo en YouTube. El primer prototipo lo construyó usando una bola comprada en una máquina expendedora de juguetes. 'Usé material que todo el mundo puede usar', ha explicado.
El equipo de la UPC trabaja en el proyecto desde febrero del 2009, y dos estudiantes, Enrique Fernández y Raúl Cuadrado, ya dedicaron sus proyectos de final de carrera a diseñar el robot entre febrero y junio del 2009. Ahora, nuevos estudiantes están trabajando. Dos chicas, Marta Jurado y Raquel González, tienen un contrato en prácticas para mejorarlo. Y también col·labora Victor Kravchenko, un estudiante de San Petersburgo que vive en Catalunya desde hace cinco meses y está haciendo un máster de ingeniería aeronáutica y aeroespacial a la UPC.