16/03/2010
Los alcaldes tienen razón
Manuel Fernando González
Los alcaldes tienen razón y hay que ayudarles a sacar adelante sus ya muy menguados recursos. Lo que ha pasado en Girona demuestra que a Endesa no se le debió perdonar los fallos cometidos en Barcelona y tampoco los de Ascó, con el famoso escape. La compañía no tiene alma, y si la tiene, sólo le sirve para entender que primero es ella, después ella y luego ella también. Su castigo ha de ser que pierda cuota de negocio donde más dinero gana, es decir: aquí. Y además, obligarla a pagar los platos rotos o los negocios echados a perder o el frío y la rabia de tantos días sin luz. La comunicación no sólo falló ahora, sino cuando ésta aconsejó al President que no fuera contundente con quien había demostrado en Barcelona de lo que era “incapaz”. No se llega tarde para evitar que en el futuro vuelva a pasar otro desastre como el presente, pero antes de cualquier cosa, la Generalitat ha de hacer caso a los alcaldes de 136 municipios, que son los que, a la hora de escribir estas líneas, han firmado un documento en el que sólo piden que se les haga caso. Si no se empieza por ahí, no habrá servido de nada que nos indignemos, porque nada habremos conseguido. Endesa está muerta empresarialmente en Catalunya y, haga lo que haga, siempre se la mirará como aquella compañía que un día funcionó como FECSA y que ahora representa a unos propietarios italianos a los que les importa un kilowatio lo que les pase a los ciudadanos de un país llamado Catalunya.