07/03/2010
05:27
Los servidores públicos
Josep Brunet. Presidente del Emprius Club de Opinión
Sin duda, una buena legión de personas se lanzarán a opinar en contra de este artículo, muchos de ellos por puñetera envidia, otros por desinformación. El caso es que voy a hablar de los funcionarios, y lo haré porque precisamente muchos medios de comunicación también hablan, pero siempre en un sentido peyorativo.
Tienen mala prensa los funcionarios, y eso es común, no importa si son municipales como autonómicos o estatales, tienen mala prensa. Pero la realidad es que la inmensa mayoría de ellos hacen su trabajo, muchas veces incomprendido por la ciudadanía ya que una buena parte de nuestros funcionarios están atendiendo directamente al público.
Mientras en este país un gran número de personas sin ninguna formación, sobre todo oficios relacionados con el mundo de la construcción, se han estado forrando, cobrando precios inusitados e incluso en muchas ocasiones por exceso de trabajo ni se les encontraba.Entonces, nadie pensaba en los funcionarios, la inmensa mayoría de ellos con los sueldos casi congelados.
Ah amigos míos, ahora la cosa va mal, muchas personas que se ganaban muy bien la vida se han quedado en paro, y lo que es peor muchos de ellos sin ningún tipo de formación que se pueda acreditar. Y ahora en este momento de crisis todo el mundo a criticar a los funcionarios, como si la culpa del desbarajuste actual fuera de ellos.
Sí criticamos a los funcionarios, pero cada convocatoria de trabajadores de la administración se llena de solicitudes, bien sea a funcionarios de cuerpos de policía, de guardia civil, mossos o guardia urbana, bomberos, profesores, administración de justicia, cuerpos superiores de la Administración ... qué malos son los funcionarios, pero todos quieren serlo. Sin embargo, piensen que acceder a la función pública no es una cuestión sencilla, las oposiciones no son fáciles y las acreditaciones para concurrir requieren titulaciones oficiales que no se regalan.
Nuestros servidores públicos en general son cada vez personas más bien formadas, seguramente hay una minoría que incumplen su trabajo de servir a la ciudadanía como se merece, pero este tanto por ciento de falta de profesionalidad pasa también a las fábricas, a las entidades bancarias, y a todas las empresas privadas en general.
Se dice que son multitud, aunque son muchos menos que en otros países del entorno, y ahora gracias a la campaña mediática les tocará pagar los platos rotos con congelaciones salariales, amortización de puestos de trabajo, incluso alguien sabio de alguna organización empresarial compara desempleados y pensionistas con funcionarios. Que se sepa que los tres millones de servidores públicos que hay en España cotizan como el que más a la seguridad social y la administración no hace trampas, muchas empresas si que las hacen. La mayoría de estos tres millones de funcionarios son cuerpos de policía, ejército, administración de justicia, personal sanitario, maestros, profesores y oficios administrativos, y sólo la inmensa minoría son altos cargos de la administración.
Ya habrán adivinado que quien escribe tiene algo que ver con la administración, pues si, treinta y tres años de servicio en varios ministerios, Generalitat y Administración local. He apagado fuegos forestales y he dado clases como profesor de ESO en la escuela pública y sigo sirviendo a la ciudadanía según mi leal saber y entender. Dicho esto, ahora los que quieran, sigan poniendo a parir a los funcionarios. Ya estamos acostumbrados.