Si la organización de defensa de los consumidores FACUA - Consumidoras en Acción
ha denunciado ante las autoridades sanitarias la falsedad de las supuestas propiedades curatives de ciertas pulseras, como ya recogimos en eldebat.cat, ahora es el Instituto Nacional de Consumo, dependiente del Ministerio de Sanidad, el que se ha puesto en acción enviando a las Comunidades Autónomas una circular en la que advierte sobre la publicidad de estas pulseras y colgantes.
Son, de hecho, las Comunidades Autónomas las que tienen la competencia para prohibir la venta de una pulsera que, según sus creadores, contiene dentro de un plástico un holograma que almacena ‘una frecuencia procedente de materiales naturales conocidos por sus beneficios para el cuerpo'.
El Instituto Nacional de Consumo dice al respeto: ‘Las pretendidas propiedades terapéuticas o de aumento de potencia que los fabricantes y comerciales atribuyen a determinadas pulseras, incumplen lo establecido en la normativa que regula la publicidad y promoción comercial de los productos. El Real decreto 1907/96 prohíbe ‘cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individual, de productos, materiales, sustancias, energías o métodos con pretensa finalidad sanitaria'. Cuando estas ‘sugieren o indican que su uso o consumo hacen aumentar el rendimiento físico, psíquico, deportivo o sexual'.
El aumento de popularidad de estas pulseras ha sido exponencial en el Estado en los últimos meses, se han vendido más de 300.000 sólo de la marca Power Balance. Un incremento que no ha sido casual dado que hay marcas de este tipo de pulseras que pagan a deportistas, políticos o famosos para que las lleven cómo, por ejemplo, la omnipresente Belen Esteban, el locutor Antonio Lobato, Cristiano Ronaldo o el lehendakari Paxi López, además de patrocinar acontecimientos deportivos como el Madrid Open de Tenis y programas de televisión como Gran Hermano o Fama.