Aerosmith llenaron el Palau Sant Jordi el pasado domingo 27 de junio, el mismo escenario donde tres días antes habían tocado Kiss, con motivo de su concierto enmarcado dentro la gira que conmemora el 40º aniversario de los de Boston.
Si hace pocos meses, a raíz de la caída de un escenario sobre el cantante de Aerosmith, Steve Tyler, provocó un conjunto de declaraciones cruzadas entre él y el guitarrista Joe Perry que hacían entrever el final del grupo -se habló incluso que el ex Free y ex Queen Paul Rodgers ocuparía el lugar de Tyler (cosa que Rodgers negó tajantemente)-, poco después las aguas volvieron a su cauce y sorprendieron anunciando una gira conmemorativa, es decir, sin nuevas canciones que interpretar.
Aunque uno podría pensar que el follón anterior no era más que polémica para hacer promoción al estilo ‘esta es la última gira, si no nos veis ahora no lo haréis nunca', la realidad es que durante el concierto se notó un muy poco disimulado enojo de Perry hacia Tyler, sobre todo cuando este último jugaba con la guitarra del otro mientras tocaba.
No obstante, la sangre no llegó al río y del concierto de Aerosmith no se pueden decir más que elogios exceptuando el sonido de la voz de Tyler en pista, que no fue aceptable hasta después del solo de batería de Joey Kramer (emulando a John Bonham golpeando el instrumento con manos y codos), a pesar de que tiene todavía una capacidad vocal envidiable (con 62 años).

Aquellos que se pensaban que verían un grupo en franca decadencia chocaron con la realidad y ésta es la de un grupo que disparó con fuego de artillería con los clásicos para todos los públicos como las baladas ‘I Don't Wanna Miss A Thing', ‘Crying', ‘Love In A Elevator', la épica ‘Livin'on The Edge', ‘Jaded' de su último disco ‘Just Push Play', ‘What It Takes', ‘Falling in Love', ‘Pink' (donde el escenario se volvió de color rosa) o la contundente ‘Eat The Rich', canciones para los amantes del hard rock como sus cortes de los 70' ‘Sweet Emotion', ‘Back in the Saddle', ‘Draw The Line', ‘Dream on', ‘Mama kin', ‘Walk This Way' o 'Toys In The Attic' (las tres últimas fueron los bises, después de que el público se ensañara contra una bandera española que ondeaba en la pantalla gigante durante el descanso) y versiones como el blues en una versión alargada de 'Baby, Please Don't Go' o 'Stop Messin Around' de Fleetwood Mac.
Y, por encima de todo, Aerosmith sorprendieron a todo el mundo al descartar su gran hit ‘Crazy', aplastando así las expectativas de gran parte de los asistentes... y alegrando a los más puristas.