27/07/2010
03:50
Boicot al aeropuerto de Barcelona?
Josep Tordera
La compañía Singapore Airlines, una de las mejores del mundo en cuanto a calidad de sus servicios, ya hace tiempo que enlaza el aeropuerto de Barcelona con Singapur. Como han hecho otras compañías asiáticas, Singapore Airlines ha planteado que sus vuelos a un destino europeo (en este caso, a Barcelona) no finalicen aquí sino que se alarguen hasta América (en este caso, a la brasileña Sao Paulo).
Es evidente que las compañías ven con estos alargamientos de trayecto una manera de ampliar su clientela y, en consecuencia, de hacer más negocio. No menos evidente es que al aeropuerto de Barcelona también le va muy bien poder disponer de un nuevo enlace intercontinental. En este caso, con una ciudad y un país con el que tenemos muchas vinculaciones comerciales, turísticas y personales. Parecería, pues, que ante un hecho con el que todo el mundo sale ganando, las administraciones, en este caso el Gobierno de Madrid como responsable de autorizar estos vuelos, deberían limitarse a bendecir el proyecto y desearle suerte.
Esto es lo que debería ser, pero, lamentablemente, las cosas no siempre son como deberían ser. En Madrid, en algún despacho, hay algún director(a) general, o algún secretario(a) general que no lo acaba de ver bien y que está bloqueando la demanda de autorización. No hay una argumentación oficial que justifique esto, entre otras cosas porque no ha habido una respuesta a la petición. Ni positiva, ni negativa. De manera extra oficial, algunos de los que se mueven por los alrededores del poder dicen haber oído, como argumento del freno a la tramitación, que este vuelo podría perjudicar los intereses de Iberia, que tiene prácticamente el monopolio europeo de los vuelos a América del Sur y que ya hace tiempo que vuela a la capital económica de Brasil. Desde Madrid, claro.
Parece que el o la responsable de esta argumentación no se ha enterado de que hace ya muchos años que Iberia no es una empresa pública. Parece también que este personaje no sabe que, por motivaciones económicas y políticas (quién manda en Iberia es Caja Madrid, en manos del gobierno regional de Esperanza Aguirre) la que fue compañía pública decidió un día retirarse del aeropuerto de El Prat para potenciar Barajas en exclusiva. Y aún más, por ignorancia o por mala fe, este alto cargo de la Administración central deja de lado el esfuerzo que se hace desde Barcelona para superar el desprecio de Iberia y buscar otras compañías que, al contrario que la compañía madrileña, confían en Barcelona como destino de vuelos intercontinentales.
El caso es que, aunque los directivos de Iberia siempre han cuestionado que Barcelona tenga capacidad para llenar vuelos intercontinentales, cada vez hay más compañías extranjeras que ofrecen este destino desde El Prat. Entre las últimas, está PIA (Pakistan Internacional Airways), que además de enlazar su país con Barcelona, ahora ha alargado el vuelo hasta Chicago. En este caso, nadie en la Administración central puso ninguna pega a este alargamiento del vuelo. Quizá porque con la fusión entre Iberia y British Airways será la compañía británica la que tendrá la mayoría de vuelos que enlacen España y Gran Bretaña con Estados Unidos y, en consecuencia, este nuevo tramo de Barcelona a Chicago no perjudicará directamente a Iberia, que estará más centrada en los vuelos a América Latina.
Mientras pasa todo esto, los directivos de Singapur Airlines comienzan a plantearse que quizás les hará falta buscar otra ciudad europea (quizás Milán) para sustituir Barcelona. Si no lo han hecho hasta ahora es porque una buen puñado de entidades catalanas están haciendo todo lo posible para mantener la opción Barcelona.