23/08/2010
Bienvenidos a casa
Manuel Fernando González
El regreso a Catalunya de nuestros cooperantes ha sido, sin duda, la mejor noticia de la semana. Ahora toca que lleguen sanos y salvos y que todos los podamos recibir con el afecto que se merecen. A partir de ese momento, hay que intentar que las ayudas que se envíen a esa zona se vean acompañadas de medidas seguridad más estrictas que dificulten las acciones terroristas e impidan nuevos casos como los que se han producido y que todos lamentamos. Ir por el mundo fundamentalista con un olivo en la mano, no solo, es inútil, sino, como se ve, contraproducente, ya que causa más dolor que alegrías. Ayudar, si, pero con la seguridad por delante, para que la labor de los que viven para los demás no penalice a los propios interesados y a sus familias que son las que peor lo pasan. Hoy es día de celebración, pero también de agradecimiento al Ministerio de Asuntos Exteriores español que lo ha hecho francamente bien, sobre todo si comparamos su trabajo, con el ultimo resultado que obtuvo Francia, una potencia mundial, con la muerte de otro de los cautivos de los asesinos de Al Quaeda. El Ministro Moratinos ha demostrado que tiene más oficio de lo que le quieren reconocer sus detractores políticos, y su prudencia y sus gestiones han sido fundamentales en una zona donde es casi imposible negociar algo con sentido común. Roque, Albert: ¡Bienvenidos a casa!