05/08/2010
El flautista de Hamelin
Toni Bolaño
Artur Mas se ha convertido en el moderno flautista de Hamelin. No hay pruebas que vinculen a CiU con el caso Palau ha dicho hoy, sin despeinarse, en la televisión pública catalana. Ha tocado la flauta como el flautista del cuento para intentar contagiarnos de su melodía y nos olvidemos de la verdad.
Una verdad que empieza con CDC firmando convenios de colaboración para fomentar el canto coral. Una verdad que sigue con pagos del Palau a empresas –algunas con socios que son a la vez destacados dirigentes del partido- que trabajaban para CDC en campañas electorales y otras actividades. Una verdad que continúa con pagos de comisiones a Millet por hacer de intermediario entre los responsables económicos de CDC y la empresa Ferrovial. Una verdad que anuncia trato de favor a empresas para ser adjudicatarias de obras públicas. Y, una verdad, que sitúa a CDC como receptora de las aportaciones que Ferrovial decía hacer al Palau de la Música pero que acababan en las arcas del partido nacionalista.
Mas sigue tocando la flauta. Trata de entronizar la cantinela que atonte a los ciudadanos para que éstos acudan a las urnas como si nada hubiera sucedido. Oímos también entre bambalinas que todo eso se hacía por Catalunya. Mas ya no puede seguir tocando la flauta. Se ha descubierto el pastel y debe dar explicaciones. También Pujol que era el responsable del partido durante los años que se construyó la trama. Mas no puede seguir ocultando que CDC defendía el catalanismo del Palau de la Música, pero que al tiempo contribuía a su expolio. Y eso, por mucho que digan, no lo hacían en nombre de Catalunya. Lo hacían en nombre de su partido, de CDC, y CDC no es Catalunya.