27/08/2010
El pacto
Manuel Fernando González
La derecha catalana y la derecha española vuelven a hablar de pacto. No es que sea una sorpresa, pero aclara bastante el panorama electoral. Según la Señora Camacho, tan solo la convocatoria de un Referéndum, un escollo fácil de evitar para Artur Mas, allanaría el camino para que los votos populares apoyasen al futuro presidente convergente. No está mal el planteamiento, es lógico y democrático. Cuando los catalanes vayamos a votar, ya habremos olvidado la manifestación multitudinaria contra el PP, perdón, contra el Tribunal Constitucional, y los socialistas, que son los únicos que defienden el Estatut y le han doblado la mano a Zapatero, serán abandonados, incluso, por sus propios electores. Así de fácil y así de claro. ¿Y la parte independentista del partido que fundó Pujol? Pues, se callará, porque lo primero es lo primero, o sea: alcanzar el poder, desde el que luego tomar otras decisiones más patrióticas. Una estrategia, donde la ideología pasa a segundo plano y la ética ni se menta en la Casa Común del nacionalismo. Los que recordamos como Joan Raventós perdió las primeras elecciones, en las que era favorito, aprendimos una sola cosa: no se debe vender el oso antes de cazarlo.