29/08/2010
Ni comen, ni dejan comer
Josep Tordera
Iberia ha anunciado que piensa volver al aeropuerto de El Prat y que creará vuelos intercontinentales. Podría ser una buena noticía si no fuera que hace toda la pinta de ser una noticía con trampa.
Es bastante conocido que en su momento y con la CajaMadrid de la señora Esperanza Aguirre como principal accionista ( y con El Corte Inglés como socio destacado) , Iberia decidió abandonar el aeropuerto de Barcelona limitándose a operar el Puente Aéreo en Madrid y algunos vuelos de los llamados regionales, operados por su filial Air Nostrum y que enlazan la capital catalana con pequeñas ciudades españolas. A pesar de que El Prat había llegado a ser el aeropuerto español con más enlaces de Iberia con ciudades europeas (más que Barajas), la compañía decidió que la capital de un territorio de más de 7.000.000 de habitantes tendría bastante con una compañía filial suya de bajo coste, Clickair, creada especialmente para la ocasión y que ha acabado fusionada con Vueling.
Aún así, la falta de respecto de Iberia por Barcelona y Catalunya viene de mucho más allá. Cuando todavía era una compañía pública mostró siempre un interés nulo para abrir vuelos intercontinentales desde El Prat. Si alguna vez, como un gesto de clemencia, decidieron abrir una línea con Nueva York, la cerraban al cabo de unos meses. "Barcelona no tiene potencial de pasajeros", decían sus directivos, olvidando el detalle que un muy alto porcentaje de los que hacían vuelos intercontinentales desde Barajas procedían de Catalunya. Razones políticas quizás tenían muchas, pero comerciales, ninguna. Tan sólo hay que pensar que, a estas alturas, hay tres compañías que vuelan a Nueva York (las tres, norteamericanas), pero que, además, hay una en Filadelfia, una en Atlanta (también nortemericanas) y la paquistaní PIA vuela del Prat a Chicago.
Ahora nos dicen que entre sus proyectos hay el de abrir una línea Barcelona - Sao Paulo. Curioso... y preocupante. Ya hace unos meses expliqué aquí mismo que la compañía Singapore Airlines hace cerca de un año que viene pidiendo a la administración española que le autorice a volar desde Barcelona a la capital económica del Brasil, como continuación de su actual vuelo entre Singapur y El Prat. Desde entonces acá todavía no ha habido respuesta a esta petición y , tal y como escribíamos entonces, los dirigentes de la que está considerada como una de las mejores compañías del mundo, están pensando al cambiar de Barcelona a Milà o Frankfurt, con el consiguiente riesgo de perder además el enlace con la misma Singapur.
¿Y si resulta que el anuncio de Iberia, es un anuncio con trampa que tiene como único objetivo el de impedir el vuelo de Singapore Airlines con el argumento de que se hace la competencia a una compañía española? ¿No podría resultar, como ha pasado con anteriores ocasiones con Nueva York, que una vez conseguido que los asiáticos no operen a Sao Paulo la compañía de la Comunidad de Madrid, decida que en Barcelona no hay bastante clientela y la cierre al cabo de cuatro días? ¿No estarán haciendo como el perro aquel del que decían quién ni comía ni dejaba comer? Mira que hay ciudades donde volar y han ido a elegir una que está entre los objetivos de otra compañía .
Cuando la cosa ya hace cerca de un año que dura, quizás sí que haría falta que el presidente de la Generalitat coja el teléfono y llame a quien corresponda, y reclame que se dé esta autorización a Singapore. Y que se lo diga a los señores de Iberia que si desean volver a Barcelona, que vuelvan cuando quieran siempre que estén dispuestos a competir con todos aquellos que, de verdad, mostraron su confianza en el mercado catalán cuando ellos lo abandonaron.