El PP catalán ha dado un paso más en su estrategia de hacer del discurso duro con los inmigrantes el eje principal de su campaña electoral. Ahora, no solo
sugiriendo que los recién llegados tienen más privilegios para recibir ayudas, o asociando
la inmigración a la delincuencia, sino con una propuesta concreta: que los inmigrantes se comprometan por escrito a marchar si no encuentran trabajo.
La candidata del PP a las elecciones al Parlament del día 28, Alicia Sánchez-Camacho, en una visita al barrio de Fondo de Santa Coloma de Gramanet –con una fuerte presencia de inmigrantes–, ha propuesto que los extranjeros recién llegados firmen un contrato de integración en el que se comprometan a "retornar a su país si, por espacio de un periodo de tiempo, no tienen trabajo ni medios para sostenerse".
La líder popular no ha especificado un dato tan importante como cual tendría que ser este "periodo de tiempo" sin trabajo ni recursos –ha dicho que "haría falta un debate" para fijarlo–, pero sí que ha detallado otros aspectos del contrato de integración que propone: aprender catalán y castellano, pagar los impuestos y cotizaciones, y respetar "las leyes, costumbres y valores cívicos" de Catalunya. Unas obligaciones que, si no se cumplen, impedirían la renovación de los permisos de residencia y trabajo, según la propuesta del PP.
Camacho, en contrapartida, también pide que la Generalitat quede comprometida, con este contrato, a promover la integración de los inmigrantes, respetar sus creencias y costumbres, mientras "no sean contrarias a las leyes y al marco de convivencia", y garantizar su formación.