El 7 de abril el Ejecutivo catalán supera la frontera de los 100 días
El "Gobierno de los mejores" cumple 100 días de recortes
Redacción / Agencias
El Gobierno de Artur Mas cumplirá cien días esta semana inmerso en un escenario de tensión con Madrid alrededor del déficit. El pulso se ha complicado en los últimos días tras que el Estado comunicara a la Generalitat que tenía que doblar el 10% de recorte presupuestario anunciado por el ejecutivo catalán para cumplir con el objetivo de déficit marcado para el 2011. Con este panorama, el Gobierno de Mas superará los 100 días de gracia la semana entrante después de un inicio de mandato marcado, sobre todo, por los recortes presupuestarios.
Los 100 primeros días de Mas, que se cumplen el 7 de abril, se han caracterizadio por la situación financiera de la Generalitat. El Govern autodenominado por Mas cómo "el de los mejores" ha justificado el uso de las tijeras con la herencia supuestamente envenenada que han recibido del tripartito: el déficit total del 2010 podría rondar los 7.800 millones, más del doble del previsto inicialmente por el equipo de José Montilla.
Sigue el pulso entre la Generalitat y el Estado sobre las cuentas de la Generalitat para este año: en espera que se aprueben los presupuestos para el 2011, el Gobierno español ha asegurado a Mas y a su equipo que en ningún caso, el déficit del Gobierno puede superar el 1,3% del PIB. Esto obliga el Gobierno a hacer un recorte presupuestario de cerca del 10%, a pesar de que Mas y su equipo han advertido que si el Estado no da a Catalunya el dinero que le correspondería en base al actual sistema de financiación, el recorte sería del 20%. Mientras que el tripartito ha cargado contra Mas y asegura que los recortes son "ideológicos", el Gobierno indica que no tiene más remedio que recortar ante la situación financiera heredada por el tripartito.
Recortes en Sanidad y Educación
Es en los servicios sociales donde más se notará el recorte presupuestario: la Conselleria de Salut ha recortado su presupuesto un 10%, que implica reducir en un mínimo de un 3% la actividad asistencial, abrir la puerta al despido de interinos y dejar de garantizar los seis meses de espera como máximo en varias patologías que no son urgentes pero dolorosas, como juanetes, prótesis de rodilla y cadera y catarata, entre otros. También, los grandes hospitales están cerrando quirófanos y eliminando camas para reducir el presupuesto, y según los gerentes de estos centros, su actividad puede caer hasta un 7%.
En Educación, los exámenes de septiembre vuelven en educación secundaria, desaparece la Semana Blanca, se ha congelado la extensión de los ordenadores portátiles, se ha recortado hasta en un 10% el presupuesto para cada centro educativo y los consejos escolares estudiarán si se introducen los uniformes en los centros. El Gobierno también propone incrementar la matrícula para los universitarios repetidores, los centros culturales y museos han anunciado que el recorte se notará en su programación, se ha congelado el despliegue de la ley de dependencia y se plantea un recorte de sueldos y de personal a TV3 y Catalunya Ràdio.
Mano dura a Interior
Uno de los ámbitos en los cuales el Govern quiere visualizar que se ha dado un vuelco en relación con el tripartito es a la Consellería de Interior, de ahí la eliminación de algunas de las medidas emblemáticas que puso en marcha ICV-EUiA. La imagen de dureza que está imprimiendo Felip Puig en el departamento contrasta con las medidas innovadoras que, a pesar de las críticas recibidas, emprendió Joan Saura. El límite de 80 kilómetros por hora en los accesos en Barcelona y el código ético de los Mozos han sido dos símbolos de las políticas de los ecosocialistas en Interior que no han tardado en dilapidar los convergentes al aterrizar en la Generalitat.
Además de los recortes, el ámbito económico del Gobierno tiene que enfrentarse al cierre de dos grandes fábricas del sector del motor: Yamaha, que se traslada a Francia, y Derbi, en Italia.
Otro reto es la reestructuración de las cajas de ahorros catalanas, sobre todo de Unnim y CatalunyaCaixa, que según el Banco de España necesitan una inyección de capital para cumplir con la nueva normativa financiera española.
Diferencias con Unió
Otro de los ejes que han caracterizado los convergentes han sido la constante abigüitat ante la cuestión nacional. Mas votó este jueves "a título personal" a favor de la independencia, el mismo día en que también lo hizo el expresidente de la Generalitat durante 23 años, Jordi Pujol, quienes ha admitido públicamente que ya no tiene argumentos para oponerse a la secesión de Catalunya.
Desde UDC, su líder, Josep Antoni Duran i Lleida, ya ha recalcado que no participará en la consulta barcelonesa puesto que está de viaje y también que su modelo no pasa por una Catalunya independiente sino por una Espanya confederal, unas declaraciones que ya ha rebatido el sector crítico de Unió, el colectivo El Matí.
La independencia de Catalunya no es la única diferencia entre CDC y UDC, puesto que también ha abierto una brecha entre los dos socios el impuesto de Sucesiones, tras que el secretario del Govern, Germà Gordó, avanzara en una entrevista de Europa Press que se mantendría a partir del tercer grado, mientras que UDC defendía la supresión total.