El Reino Unido seguirá con su tradicional sistema electoral mayoritario. Con datos de este viernes por la tarde de 342 de los 440 distritos totales, el ‘no' a la reforma de la ley electoral está en clara ventaja, con un 68,3% de los votos, por sólo un 31,7% a favor del 'sí'. Este resultado, unido a la catástrofe del partido Liberal-Demócrata en las elecciones municipales de Inglaterra y de los parlamentos
de Escocia y Gales, podría hacer dimitir al líder del partido, Nick Clegg. Las casas de apuestas británicas, de hecho, ya aceptan apostar por cuando presentará la renuncia.
Además de la negativa de los británicos a reformar la ley electoral –una reforma que había sido promovida por los liberales, el tercer partido en el Reino Unido y el más perjudicado por el sistema mayoritario–, el partido de Clegg se ha llevado un sonoro castigo en las elecciones municipales. Con datos del viernes por la tarde, el Partido Conservador habría obtenido un total de 6.461 concejales, 41 más que en las últimas elecciones. Por detrás queda el Partido Laborista, con 3.731 y un incremento de 811 concejales, y todavía a más distancia vienen los liberales, con sólo 1.915 y una pérdida de 778 representantes.
No habrá 'sorpasso'
El batacazo de los liberales llega, además, al poco de su éxito en las elecciones generales del año pasado, en las que consiguieron entrar en un gobierno de coalición con los conservadores, y parecía que apuntaban a conseguir en un futuro hacer el 'sorpasso' y superar a los laboristas –quedaron a sólo seis puntos porcentuales. Una tendencia que parece haberse desvanecido después de esta jornada electoral.