El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha demostrado estar firmemente instalado en el equilibrio de la ‘nueva' ERC, decantada a la izquierda cuando toca, pero priorizando el eje nacional por encima de todo. Y con unas buenas relaciones con CiU, por lo cual Junqueras ha evitado este lunes criticar al candidato de la federación el 20-N, Josep Antoni Duran Lleida, por sus
polémicas declaraciones sobre los agricultores andaluces y el PER. Pero tampoco lo ha alabado, y ha aportado el matiz social cuando se ha quejado especialmente de las ayudas agrarias que reciben las empresas de la duquesa de Alba.
"La parte más importante de la ayudas agrarias de la UE se las queda una persona en concreto, la duquesa de Alba", ha señalado Junqueras, que hasta final de año seguirá siendo eurodiputado, en rueda de prensa. "Esta reflexión la hemos hecho reiteradamente en el Parlamento Europeo y lamentamos que no se hayan sumado otras formaciones políticas", ha dicho. Cómo en el caso de otros aristócratas terratenientes españoles, la duquesa de Alba recibe fuertes subvenciones europeas, en proporción a la producción y la extensión de sus tierras.
Gastos "reprobables"
Junqueras ha señalado que, aunque el reparto de las ayudas agrarias europeos se tendría que revisar, los criterios de la UE "son más racionales" que los criterios "del nacionalismo español". También ha afirmado que el Estado tiene unos gastos "francamente reprobables" y que toma decisiones "en contra de la racionalidad, de la lógica económica, y de los ciudadanos de Catalunya".
Corredor y concierto van unidos
Igualmente, Junqueras ha evitado entrado en una polémica que no ha creado su partido cuando ha indicado que lo que ahora hay que hacer es hablar otras cuestiones realmente trascendentales para Catalunya, como son al
Corredor Mediterráneo y el concierto económico. En este sentido, ha indicado que las dos reivindicaciones van, de hecho, unidas. Junqueras ha recordado que la UE sólo financiaría un máximo de un 20% de la obra, y ha argumentado que sería "complicado" que el Estado aporte el resto, porque sus inversiones "no buscan la viabilidad económica sino la rentabilidad política". Por eso, para que el Corredor Mediterráneo fuera viable, "Catalunya tendría que poder decidir dónde hay que hacer las inversiones", ha sostenido Junqueras.