CiU aprueba una moción del PP para vaciar de contenido político las ‘embajadas' catalanas
El Govern de Artur Mas proclamó apenas llegar al poder que
no cerraría ninguna delegación de la Generalitat en el extranjero –conocidas popularmente como ‘embajadas'–, llegando a decir que abriría
otras nuevas. La promesa se rompió en diciembre, cuando el Govern decidió
cerrar la delegación de Buenos Aires. Pero el propio presidente Mas
proclamó que el resto seguirán abiertas, cuando rechazó la oferta del ministerio de Exteriores para que el personal de la Generalitat al exterior se integre en las sedes diplomáticas españolas. Seguirán abiertas, pero se vaciarán del contenido político que les dio el tripartito –con ERC y Carod Rovira como protagonistas–, después de que CiU haya aprobado este jueves una moción del PP en este sentido. Una votación que se daba ya por hecha desde hace unos días, tanto por el cierre de la delegación de Buenos Aires cómo por el
relevo en la de Berlín, y que se ha interpretado como una condición del PP a CiU para votar a favor de los presupuestos de 2012.
Contenido puramente empresarial
La moción aprobada este jueves, con los votos a favor de CiU y el PP y los votos en contra de ICV-EUiA, ERC y SI y la abstención de PSC y C's –que pretendía ir más allá y aceptar la oferta del ministerio de Exteriores–, pide, entre otros puntos, "reorientar la actividad de la acción exterior del Govern de la Generalitat hacia la internacionalización de la economía catalana, la atracción de inversiones y el fomento de las exportaciones", así como "revisar el perfil" de los delegados en el exterior para que se trate "de personas con perfil profesional de carácter económico y empresarial, orientado a la internacionalización de las empresas". Traducido: centrar las delegaciones en el exterior en la promoción de las empresas catalanas y olvidarse de la promoción política y lingüística. Aunque la moción del PP deja el suficiente espacio a CiU para que la pueda aprobar cuando añade una muy ambigua frase: que esta reorientación se tiene que hacer "sin perjuicio de la promoción de Catalunya en el mundo".
Bruselas y Nueva York, las únicas aseguradas
La moción no exige que se cierre ninguna delegación, pero sí que plantea esa posibilidad cuando insta a la "reorientación o cierre" de las delegaciones en Buenos Aires –que sí que se cerrará–, Londres, París y Berlín, dejando fuera de la diana sólo las de Bruselas y Nueva York. Los populares han retirado a última hora otro de los puntos de su moción, que pedía que las delegaciones en el exterior pasaran a depender de la Agencia de Apoyo a la Empresa Catalana.
La aprobación de esta moción representa un importante triunfo simbólico para el PPC, que hizo de la agresiva promoción exterior
de Carod uno de sus principales caballos de batalla en época del tripartito. Los populares
incrementaron sus críticas a las delegaciones después de que estallara la crisis, con el argumento que son un gasto innecesario.