C.B.
La Copa no puede ser nunca un paseo, casi por definición. El Barça ya lo pudo comprobar
en la vuelta de cuartos de final, donde un sorprendentemente ofensivo Real Madrid hizo pedir la hora en el Camp Nou cuando la eliminatoria parecía sentenciada. Y este miércoles, en Mestalla, uno de los campos más hostiles para los azulgrana de la península, la noche también ha sido complicada.
El técnico valencianista, Unai Emery, sabe muy bien como jugar contra el equipo de Guardiola. Aprovechando la fuerza física de sus hombres, acostumbra a plantear partidos con presión continua y transiciones vertiginosas, pero sin renunciar en exceso a la pelota. Fruto de esto, y de las dificultades de los azulgrana este año fuera de casa, la primera parte ha visto alternativas constantes en el terreno de juego. Las primeras oportunidades han sido para los azulgrana, con Messi por pertida doble en el 8' y el 17'. Pero los más afortunados han sido los locales, en su primera llegada clara a los dominios de Pinto. En el 27', Mathieu se va por la banda de Puyol y deja para que Jonas marque a placer el 1-0. Unos minutos antes, una acción polémica ha dado munición a los teóricos de la conspiración: Pinto sale fuera del área ante Soldado y toca la pelota con la mano, en lo que podría haber sido expulsión directa. Pero la alegría ha durado poco para los de casa. En el 35', otra vez a la salida de un córner,
como hace 15 días en el Bernabeu, Puyol ha igualado.
Messi falla un penalti
Con los de Emery cansados de tanto presionar, el segundo tiempo ha visto más oportunidades para los blaugrana, pero sin precisión. Ni siquiera desde el punto de penalti, donde Messi, casi infalible en las penas máximas, ha fallado en el 52'. Piqué ha tenido el 1-2 en el 65', pero ha rematado muy alto desde el área pequeña. En el 73, Alves ha chutado al palo ante su compatriota (y homónimo) Diego Alves.
Buena renta para el Camp Nou
Una noche poco acertada para los de Guardiola en ataque, pero que se ha salvado con un muy buen resultado para la vuelta, donde el Valencia se verá obligado a ser más ofensivo y dejar más espacios. Pero esto es la Copa, y como seguramente dirá el de Santpedor, uno no se puede fíar.