El Gobierno central limita a 600.000 euros al año el sueldo de los directivos de los bancos que han recibido ayudas públicas
Redacción
El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes una medida con un alto valor simbólico: limitar a 600.000 euros al año las retribuciones (salario y otros conceptos) de los altos directivos de las entidades financieras que han recibido ayudas públicas, y a 100.000 las de los consejeros. Tanto unos como otros solo podran recibir remuneracions variables si las justifican en un periodo de tres años. Para las entidades directamente controlades por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el límite es todavía más estricto: 300.000 euros para los altos directivos, 50.000 para los consejeros, y no hay posibilidad de cobrar remuneraciones variables.
Más allá de su impacto económico, la medida parece dirigida a contentar a una opinión pública ‘indignada' porque entendía que las ayudas públicas no se podían destinar a mantener las muy elevadas remuneraciones de estos directivos. En este sentido, la fecha indicada para aprobarla es del todo reveladora: poco antes de que se anuncie una reforma laboral que el propio presidente español, Mariano Rajoy,
cree que le costará una huelga general.
La medida forma parte del Decreto ley de saneamiento del sistema financiero, que también incluye un plan de reestructuración, una simplificación de los órganos rectores de las cajas de ahorro y un endurecimiento de las exigencias de provisiones para las entidades financieras. Según ha explicado en rueda de prensa la vicepresidenta y ministra portavoz, Soraya Sáenz de Santamaria, el Ejecutivo considera que puede "establecer límites" a las remuneraciones de las entidades que han recibido ayudas públicas del mismo modo que marca límites a los sueldos en el sector público. El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha precisado que no se trata de "fijar los sueldos del sector privado", sino de garantizar que las ayudas recibidas cumplan su finalidad.
Rato gana cuatro veces más del límite
Entre los directivos afectados por la nueva ley, destaca poderosamente un antiguo peso pesano del PP, el exministro de Economía y exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional Rodrigo Rato, ahora presidente de Bankia. Por este cargo, Rato cobra
2,34 millones de euros al año, 3,9 veces más del límite fijado ahora por el Gobierno central. No muy lejos queda el consejero delegado de la misma entidad, Francisco Verdú, que gana 2,26 millones.
Todó y Mestre, afectados
También resultarán afectados los directivos de dos de las cajas catalanas fusionadas, CatalunyaCaixa y Unnim, que están controladas por el FROB –"intervenidas", según ha dicho Sánez de Santamaría–, y que podrán recibir un máximo de 300.000 euros a en el año. Adolf Todó, presidente de CataluyaCaixa, cobra actualmente 1,55 millones al año, mientras que Jordi Mestre, presidente de Unnim, recibe 900.000 euros.