C.B.
La nueva ERC de Oriol Junqueras vuelve a bascular hacia la izquierda. Después de que las maniobras
de acercamiento a CiU que inició el secretario general republicano al llegar a la presidencia de la formación hayan encontrado una
muy fría respuesta de una CiU que también puede pactar con el PP y el
PSC, ahora Esquerra vuelve a potenciar su perfil más social. Si el martes Junqueras apareció en público
con el líder de ICV, Joan Herrera, para pedir una alternativa a los recortes, este miércoles se ha hecho la foto con el secretario general de UGT de Catalunya, Josep Maria Álvarez, con quien ha pedido la creación de un banco público.
Abrir el grifo del crédito
Álvarez y Junqueras, después de mantener una reunión en la sede del sindicato, han dicho que hacen falta "nuevos instrumentos" para luchar contra la crisis, y que, en un momento en que las entidades financieras no conceden créditos a casi nadie, la manera "de abrir el grifo" del crédito sería la creación de un banco público. Álvarez ha razonado que los países que han aplicado esta fórmula están obteniendo "los mejores resultados". Junqueras, por su parte, ha recordado que la banca ha recibido ayudas públicas, por lo cual les ha pedido que ahora se pongan al servicio de la economía productiva.
Álvarez pide el pacto fiscal y una Agencia Tributaria
Estas reivindicaciones con un perfil más claramente de izquierdas no han hecho que Junqueras olvide la vertiente nacional de ERC. De hecho, lo que hacen es potenciar la de sus aliados. Y es que sí ayer Herrera pedía, con el líder republicano, que CiU se
dé prisa con el pacto fiscal, hoy Álvarez se ha apuntado a esta reivindicación. El líder sindical y Junqueras han anunciado una comisión técnica entre las dos formaciones para tratar del concierto económico. Además, han dejado clara su exigencia de crear una Agencia Tributaria Catalana que recaude todos los impuestos que se generen en Catalunya.
Evitar que CiU "engañe" con el pacto fiscal
Y, después de aproximarse a la izquierda, Junqueras ha vuelto a poner
una cierta distancia con CiU. La suficiente como para recordarles que actuarán como vigilantes de sus promesas en clave nacional, empezando por el pacto fiscal, que ERC teme que sea una reivindicación que se eternice. "CIU ganó las elecciones porque hablaba de concierto económico y Esquerra está aquí para recordarselo y evitar que se engañe a la ciudadanía que apoyó esta propuesta"