Marca en su propia canasta y provoca que su equipo pierda el partido
Absurdo es la primera palabra que viene a la mente cuando uno ve como un jugador de baloncesto, Ryan Potocnik de los Knights de Charlotte, encesta en su propia canasta en los últimos segundos del partido, que ganaba de un punto, y hace que su equipo pierda el partido contra los Norcross Blue Devils (60–57). Seguramente los nervios y la tensión le provocaron un estado de confusión que no olvidará nunca.