Reconoce que actuó tarde ante la crisis pero niega haber "improvisado"
Zapatero pide al PSOE sentido de Estado y cerrar filas con el nuevo líder
C. Bellsolà
En su última intervención pública ocupando un cargo de primerísimo nivel, José Luis Rodríguez Zapatero ha querido mostrarse al mismo tiempo como un hombre de partido y de Estado. El exsecretario general saliente del PSOE y expresidente del Gobierno central, en su discurso de este vienres en el 38 Congreso Federal del partido, en el que ha presentado el informe de gestión de los últimos cuatro años, ha pedido a los militantes socialistas que cierren filas en torno al líder que elijan el sábado, sea Carme Chacón o Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero también les ha pedido una oposición responsable, con sentido de Estado. Al mismo tiempo, ha entonado un ‘mea culpa' en cuanto a la parte más controvertida –también dentro del partido– de su mandato, la gestión de la crisis. Zapatero ha reconocido que tardó en ver el alcance de la crisis. Pero ha defendido su actuación posterior, que ha negado que fuera "improvisada".
Zapatero, en un emocionado discurso de más de una hora en el que se ha despedido del cargo después "de once años y medio", ha pedido a los militantes del PSOE apoyo para su sucesor. Después de un proceso precongresual que ha visualizado más divisiones internas de lo que hubieran querido los dirigentes del partido, Zapatero ha pedido cerrar filas con Rubalcaba o Chacón y dar al ganador "al menos, el mismo apoyo que me habéis dado a mí".
Una oposición más responsable que la que se ha encontrado
En un momento en que el PSOE se encuentra en su mínimo histórico de resultados electorales y presencia en las instituciones, el líder socialista saliente no ha querido llamar a una oposición feroz contra el PP, aprovechando las impopulares medidas económicas que está adoptando y adoptará el Gobierno de Rajoy. Todo lo contrario, Zapatero ha pedido a sus correligionarios sentido de Estado y una oposición responsable –muy diferente a la "oposición sin concesiones" que ha afrontado él en plena crisis, según ha resaltado–, priorizando los grandes pactos con el PP, con la idea de recuperar los "ideales colectivos" característicos de la transición.
Autocrítica y reivindicación
Zapatero no ha rechazado hablar de su gestión de la crisis. Ha defendido la imposibilidad de prever "la crisis más grande desde la Gran Depresión", y ha recordado que se ocasionó debido a factores externos a su Gobierno, como la crisis de las hipotecas ‘subprime' en los EE.UU.. Pero ha admitido que tardó en ver su alcance, y que, por eso, sus medidas llegaron tarde. N obstante, ha negado una de las más graves acusaciones que le han hecho sus críticos alrededor de estas medidas, negando que fueran "improvisadas".