21/07/2012
09:19
La peligrosa e insustancial labia de Montoro
Jordi Garcia-Petit
Quizá uno de los cargos ministeriales que exige más contención y prudencia en las palabras sea el de Hacienda, y más que nunca en las actuales circunstancias. El Ministro Cristóbal Montoro tiene una labia peligrosa por un lado e insustancial por el otro. Ha dado patinazos a espuertas, como muestra bastan un par de ejemplos.
Cuánta indignación no habrá producido la justificación que hizo de la subida del IVA diciendo ahora que en España mucha gente no paga el IVA, y que por eso había que subirlo. Así de gorda la dijo él, el Ministro de Hacienda, el responsable último de los inspectores de hacienda, el responsable, pues, de velar que se paguen los impuestos. Solo por esta prueba de incompetencia ya tendría que dimitir.
Cuántos puntos básicos de la prima de riesgo no habrán costado la inoportuna afirmación que la caja del Tesoro está vacía justo cuando el Tesoro tenía que emitir títulos de deuda pública.
Además de peligrosa su verborrea, como la del mal vendedor, es insustancial. Da explicaciones simples y reiterativas sobre aspectos marginales y, en cambio, oculta información esencial, incluso en sede parlamentaria; por ejemplo, sobre las condiciones del rescate de la banca española que requiera capitalización, condiciones hechas públicas con todo detalle por otros países.
Es notorio que Mariano Rajoy no entiende ni jota de hacienda, motivo más que suficiente para escoger una personalidad técnicamente competente y ponderada para dirigir este campo crucial.
No es necesario caer en el insulto–distracción como ha hecho el portavoz del Govern catalán, Francesc Homs, que ha tildado a Cristóbal Montoro, conscientemente o tontamente, de “macarra”. Basta con analizar las palabras i la gestión del ministro para concluir que es una imperiosa necesidad su sustitución al frente de una responsabilidad tan delicada como la de Hacienda y Administraciones Públicas.