El director de cine francés Chris Marker ha muerto con 91 años este lunes en Paris. Marker es uno de los cineastas franceses y europeos más importantes surgidos en los años 50 y su obra es considerada por sus seguidores como ‘de culto'.
Sin embargo, su obra, inclasificable aunque eminentemente documental, es casi desconocida para el gran público, del mismo modo que su persona. Un hecho que él alimentó negándose a dar entrevistas sistemáticamente y a entregar fotografías de sus gatos cuando se le pedía una suya por parte de algún medio que había hecho un reportaje de alguna de sus películas.
Se le atribuye la creación de los ensayos fílmicos, de los cuales los más reconocidos y accesibles son el de Akira Kurosawa, ‘AK', y el de Andrei Tarkovsky, ‘Une journée avec Andrei Arsenevitch'.
Sus obras más reconocidas, entre sus 50, son ‘La Jeteé' (1962), en la cual aparece Paris arrasado por la Tercera Guerra Mundial y está hecho en su mayor parte con fotografías (sirvió de inspiración a la película 'Doce monos' protagonizada por Bruce Willis, Madeleine Stowe y Brad Pitt), ‘Le Fond del air est rouge' (1977), documental de tres horas en las cuales Marker analiza la izquierda de los años '60 y '70, y 'San Soleil', una reflexión sobre la imagen y la memoria.
Además del cine, Marker también cultivó la poesía, la fotografía y la filosofía y formó parte del grupo de la ‘rive gauche' en los cincuenta junto con Resnais y Agnès Varda y trabajando en paralelo con la conocida ‘Novelle vague' de Truffaut, Goddard... aunque más tarde colaboraria en algunos trabajos.