Cerca de 65.000 'cuernos luminosos' invadieron la tarde–noche del domingo 7 de junio la montaña mágica de Barcelona, Montjuïc. Desde primeras horas de la tarde, cada vez con más intensidad, la legión de fieles de los australianos AC/DC fue tomando posiciones en los alrededores del Estadi Olímpic Lluís Companys. Angus Young y compañía desembarcaban por segunda vez este año en la capital catalana con motivo del Black Ice Tour, que tendría que servir para presentar el nuevo álbum, pero un concierto d'AC/DC es mucho más que eso, es mucho más que rock duro, es mucho más que un concierto: es un espectáculo de primera magnitud en la escala musical que provoca un montón de sensaciones, y adrenalina, a todo aquél que asiste.
El guión ya es bastante conocido, sobre todo para los más veteranos incondicionales del grupo, tal y como explicábamos del concierto que ofrecieron el
mes de marzo en el Palau Sant Jordi en la primera parte de este Black Ice Tour. AC/DC, exponente en toda regla del rock duro o el rock'n'roll con máxima intensidad, no cambiaron nada con respecto al concierto del Sant Jordi. Tampoco lo esperábamos. Y es que éste es uno de los lemas preferidos de los australianos: lo que está bien, ¿por qué tienes que cambiarlo?
Y AC/DC da a sus seguidores lo que quieren: dos horas de rock duro tocado con convencimiento, por muchas veces que ya hayan tocado algunas de las piezas preferidas del público, con ratos para el divertimento sin mucha sofisticación, escenografía sencilla basada en fuegos artificiales, las gorras colegiales de Angus, cañones, la campana gigante, la muñeca Rosie y, como novedad en esta gira, la incorporación (en pocos temas) de imágenes mediante las pantallas gigantes, que permiten abrir el show con la locomotora del 'Rock'n'Roll Train' estrellándose contra el escenario, hacer llamamientos a la 'guerra' mediante bombas con forma de chicas y de guitarras eléctricas en 'War Machine', o hacer un pequeño repaso con imágenes emblemáticas del grupo, con la presencia de Bon Scott y un montón de portadas. Por alguna cosa son, con 150 millones de copias, el grupo que más discos ha vendido en el mundo.
Tocaron la mayoría de los hits más esperados por la audiencia, desde 'Back in Black' hasta 'You Shook Me All Night Long', con un 'Dirty Deeds Done Dirt Cheap' dedicado especialmente a Barcelona, 'Shot Down in Flames', 'Shoot to thrill', 'TNT', 'The Jack', 'Let there be rock' –con un monumental solo de guitarra de Angus Young que por momentos parece ironizar sobre los 'guitar hero'– o 'Thunderstruck'. Y las que se dejan en el zurrón, porque tienen un buen puñado más. Incluso de algunos LP's, como 'Stiff Upper Lip' (2000), no han escogido ningún corte en este tour. Sólo como novedad se introdujo, con respecto a la actuación de marzo, 'Dog Eat Dog', en un evidente guiño a sus fans más veteranos.
Y de las dos canciones que no se olvidaron tampoco, claro está, son 'Highway to Hell' y 'For Those About To Rock (We Salute You)', piezas apoteósicas que provocan eufóricas vueltas por parte del público y que los australianos hábilmente sitúan en los bises, en un final de traca que deja la audiencia bien satisfecha aunque siempre quiera más y más...
Para acabar de 'arreglarlo', y en un gesto de complicidad que hasta ahora siempre se había visto reducida a los calzoncillos de Angus Young, hubo el también previsible 'momento culé' cuando el escocés Brian Johnson compareció para atacar los bises con una camiseta azulgrana con el dorsal número 1 y la inscripción 'Johnson' en la espalda. AC/DC, más que rock duro.
Aunque a algunos eso parece más bien que les molesta, porque son muchos los que se preguntan porqué esta vez no se hizo nada para alargar el servicio de metro de la ciudad si pocos días antes sí se había hecho con motivo del concierto de Beyoncé en el Palau Sant Jordi, es decir, una cuarta parte de la gente que había en el Lluís Companys. Dejar 'tiradas' a 60.000 personas a las 12 de la noche de un domingo no parece propio de una ciudad tan 'guay' como Barcelona ... y últimamente son los conciertos de rock los grandes perjudicados. Quizás alguien tendría que dar alguna explicación.