La muy extendida opinión de que los ayuntamientos utilizan las multas de tráfico, y especialmente las de la grúa, para obtener fuentes adicionales de financiación es "una leyenda urbana", según el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu.
Hereu, en una entrevista en el programa
El Día a la COM, de COMRàdio, ha salido al paso de las últimas acusaciones que han hecho al consistorio tanto la oposición como trabajadores de la empresa que gestiona la grúa afirmando que el Ayuntamiento presionaba para que se retiraran más coches de la calle, para así recaudar más dinero. Según ha dicho rotundamente el alcalde, estas acusaciones no tienen sentido porque la grúa "lejos de recaudar, es un servicio con el que se pierde dinero".
Leyenda urbana
El alcalde ha explicado que las sanciones que tienen que pagar los conductores a los que les retiran el coche "pagan los costes de la grúa como máximo", y que el Ayuntamiento se tiene que hacer cargo del resto de costes que genera el servicio. Y ha añadido que éste no es el caso sólo de Barcelona, sino que cualquier ciudad pierde dinero con la grúa. "Ya sé que es una leyenda urbana muy popular, pero yo la quiero desmentir", ha concluido Hereu.
Acusaciones previas
Estos comentarios del alcalde de la ciudad llegan después de que el comité de empresa de Barcelona de Servicios Municipal –la empresa del Ayuntamiento que, entre otras cosas, gestiona la grúa–
denunciara a la dirección por contratar detectives privados para controlar y presionar a los trabajadores y así retirar más coches.