Dejen de preocuparse. Llegan pisos baratos y la banca abrirá el grifo del crédito. Se han acabado las penurias. Y todo esto gracias a una medida tan poco sofisticada como obligar la banca a aumentar el saneamiento de sus activos vinculados a la construcción en 50.000 millones de euros.
De verdad, me gustaría creerlo. Pero, desgraciadamente, no me creo nada. Miraré de explicar porqué.
1. La parte del león del saneamiento se dirige al suelo y promociones no acabadas. Ni uno ni el otro mercado se moverá por el solo hecho que los bancos aumenten su cobertura. La razón es simple: no hay demanda. Además, como explico Fainé con claridad meridiana, los bancos no están dispuestos a regalar activos que saben que en unos años volverán a tener un valor superior al que ahora tendrán en sus balances.
2. La cobertura por pisos acabados pasa del 25% actual de media del sector a un 35%, el qué significa unos 6.500 millones de euros (cerca de un 13% del paquete total). Los bancos ya hace tiempos que venden, o tratan de vender, sus pisos con estos descuentos. Y ni financiando el 100% lo consiguen.
3. Las entidades financieras, la mayoría, dispondrá de dos años para adaptar de forma que la inmediatez de la medida no es tal.
4. A pesar de que la medida acelerara un poco la venta de los pisos propiedad de la banca, la cifra no significaría nada sustancial en el conjunto de pisos sin vender -en torno a un millón, aunque nadie lo sabe del cierto- ni cambiará la situación de las entidades financieras, porque cómo he dicho los pisos no son el problema.
5. Todavía más irreal es pensar que la medida hará que los bancos aumenten sus créditos. Se llama que esta medida dará confianza y que las entidades podrán obtener financiación. No sé porque los mercados tienen que cambiar la percepción de la banca por una mera operación contable. Y sino, recuerden los test de estrés entre otras medidas en la misma dirección que no han servido para nada. Además, se acercan nuevas fusiones y mientras se digieren, como ya hemos tenido experiencia con las anteriores fusiones, nada de crédito.
6. La banca no da créditos porque dice que no hay demanda solvente. De hecho, ha sido col·locant sus excedentes en el BCE con escasa o nulo·la rentabilidad antes de arriesgarse a dar crédito, salvo que se trate de refinanciaciones para evitar más dotaciones. Si dejas de pagar, te financian. Si quieres comprar un piso de los suyos, también. Pero poca cosa más. Esto no cambiará hasta que se recupere la economía y baje la morosidad. Un ejemplo personal de hace unos días. Voy pagando a trancas y barrancas mi hipoteca. Cuando hay cualquier retraso, por menor que sea, recibo una amable llamada ofreciendo refinançar-la, eso sí, con una sustancial subida del tipo de interés.
Ahora bien, un crédito -o una línea de descuento- ni con garantía de un fondo de pensiones. Por todo esto, las medidas anunciadas no servirán porque los bancos aflojen su política restrictiva en materia creditícia. Eso sí, se amplía el FROB y se vuelven a dar plazos para fomentar las fusiones dirigidas políticamente.
Estamos ante otras medidas para favorecer los bancos en riesgo, sin repercusión real para los ciudadanos. Sólo el retorno al crecimiento hará cambiar las cosas y ya vemos que medidas tendentes a esta objetiva cabeza. Bien, excepto para los notarios. Gallardón quiere que vuelvan a llenar sus despachos con casamientos y divorcios.
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