16/08/2012
15:28
Premio Nacional de Cultura, un paso en la buena dirección
Francesc Moreno
El Conseller de Cultura, Ferran Mascarell, ha anunciado que si el CoNCA propone abrir el Premio Nacional de Cultura a los autores catalanes que escriben en castellano, la Conselleria dará su aprobación a la medida. El presidente del CoNCA, Carles Duarte, ha dicho que los autores catalanes que escriben en castellano están discriminados aquí y en el conjunto del Estado. No puedo estar más de acuerdo con la reflexión y la propuesta.
Reconocer que los catalanes tenemos dos lenguas, el catalán y el castellano, y que ningún catalán debe ser discriminado por expresarse en la una o en la otra es un avance importante en una visión inclusiva de Catalunya.
De confirmarse, se trataría de un primer paso en la buena dirección. Pero faltarían otros, y de gran relevancia. Una mayor presencia del castellano en nuestras aulas sería la más trascendente. Y no sólo por razones de preservación de derechos individuales, sino por mero interés profesional. En una mundo globalizado, dominar varias lenguas es un activo de primer orden. Los catalanes estamos mejor preparados que otros por estar acostumbrados al bilingüismo. Es una estupidez que, como ocurre ahora, una parte significativa de jóvenes catalanes no escriban correctamente el castellano, ni tenga un léxico amplio en esa lengua, cuando terminan la enseñanza obligatoria. Son personas con menos probabilidades de insertarse en el mercado laboral. Y no sólo para salir al exterior, sino para trabajar, por ejemplo, en el Banco de Santander o en cualquier gran empresa española.
Solventar el problema es algo tan sencillo como incorporar un par de materias en castellano en la enseñanza obligatoria. Y ya puestos incrementar, también, la presencia del inglés. Catalunya debería plantearse seriamente que nuestros jóvenes sean trilingües. Con ello haríamos virtud de lo que ahora parece un problema: que los catalanes tengamos dos lenguas.
Otra área en el que la presencia del castellano debería normalizarse es la de los medios de comunicación y las instituciones públicas. No es de recibo que en TV3 sólo se oiga hablar castellano cuando hablan los jugadores del Barça -ya sé que es una exageración pero la realidad no es muy diferente-. Como tampoco lo es que en el Parlament de Catalunya se escuche muy rara vez el castellano. También habría que seguir exigiendo un mayor reconocimiento del catalán a nivel estatal.
Todas estas medidas no tendrían el efecto de perjudicar al catalán sino, a mi entender, el contrario. Haría de Catalunya una sociedad más libre y democrática, más acogedora y, por tanto, más rica y más apreciada en el mundo. Y todo eso sería bueno, también, para el catalán.