X.A.
El Conseller de Salud, Boi Ruiz, ha querido advertir que
dejar de financiar 417 medicamentos puede tener un efecto contrario en el gasto farmacéutico, si los medicamentos que se recetan en lugar de los excluidos son más caros. Pero no ha estado demasiado afortunado y ha demostrado no saber los precios de los medicamentos.
"Da la impresión de que hay demasiados medicamentos que tendrán un efecto de corrimiento, que la alternativa es más cara que los que en estos momentos estamos utilizando", ha declarado Ruiz. Por eso, cree que la medida no tendrá el ahorro económico que el Ministerio de Sanidad persigue.
Como ejemplo, Boi Ruiz ha dicho que, si los médicos no pueden recetar "los aluminios en el caso de la protección gástrica, pueden ser sustituidos perfectamente por Omeprazol". No ha sido un buen ejemplo. Los aluminios, como el Almax -prácticamente el único que se utiliza-, son más caros que el Omeprazol. Una caja de Almax cuesta 3,95 o 4,92 euros, según la cantidad y la dosis, mientras una de Omeprazol cuesta entre 1,26 y 2,42 euros. Y normalmente, Omeprazol sólo se receta uno al día, mientras el Almax se puede tomar más veces.
Según fuentes farmacéuticas, para tratamientos cortos sale más a cuenta el Omeprazol, porque lo hay de 14 comprimidos, mientras el mínimo en el Àlmax son de 30 sobres y no hay opción de comprar menos a un precio más bajo. Y el Omeprazol, si sobra, se puede utilizar para otros usos, como protector cuando se toma un medicamento nocivo para el estómago, como el ibuprofeno.
Muchos de los 417 medicamentos no tienen sustitutivos, según las mismas fuentes. Además, el hecho que no sean financiados no quiere decir que los médicos no los puedan recetar. Lo pueden hacer igual si creen que es el mejor para el tratamiento aunque lo tenga que pagar el paciente íntegramente.