12/08/2013
12:59
Carta Lector
Un nuevo despropósito para la circulación de vehículos en Sarrià-Sant Gervasi
Fernando Torras Miraved
A la atención de Joan Puigdollers, Regidor de Sarrià-Sant Gervasi,
y a su equipo de gobierno municipal
Barcelona, 10 Agosto 2013
Por segunda vez e igual que hace un año, a dos días del final de Julio (es decir, con agostidad y alevosía), comunicaron Vds. por escrito a los vecinos/contribuyentes de Sarrià-Sant Gervasi (yo en concreto lo soy de Sarrià-Tres Torres) el nuevo plan de actuaciones para mejorar la conectividad (?) y la movilidad en el transporte privado y público. El pretexto para el desaguisado que montaron Vds. el año pasado y que los vecinos-contribuyentes seguimos sufriendo con resignación y cabreo, era el lanzamiento de la flamante red ortogonal de autobuses. Este año ni siquiera se han dignado Vds. asignar un pomposo sustantivo al engendro que nos anuncian. Ni falta que hace; para eso mandan aunque sea mal.
Y ayer pusieron el plan en marcha. Disculpe mi ciudadana opinión, pero el de este año tiene toda la pinta de un nuevo despropósito. Tras el perpetrado en Agosto de 2012, la mayoría de vecinos-contribuyentes sospechábamos que -más pronto que tarde- habría que deshacerlo: ¿Por qué? Pues porque, entre otros desastres circulatorios, la acumulación de vehículos en Anglí -tras el cambio de sentido de una sola manzana en Dr. Carulla- ha sido insoportable. Por no hablar del inefable cambio de sentido de Dr. Roux, de Milanesado (que al principio quedó igual y los vecinos quedaban encerrados), de Ángel Guimerà, de Nena Casas y de Demestre -con la dificultad añadida de tener que arrancar el vehículo en una cuesta ciertamente muy pronunciada: el colmo del absurdo.
Pensábamos que en 2013 el cambio tenía que llegar para devolver a la vecindad la sensatez tan irracionalmente perdida. Pues no señor; no contentos con el desbarajuste creado en 2012, no sólo no lo enmiendan sino que en 2013 lo empeoran de manera manifiesta. ¡Cómo se nota que Vds. elaboran sus planes en las mesas de sus despachos y no ‘pateando’ las calles de la zona, ni consultando a los vecinos residentes, ni a los profesionales (taxistas, repartidores, etc.). Pese a todo, los vecinos-contribuyentes somos ciudadanos normales que tendemos a confiar en la racionalidad de las políticas municipales. Así pues, damos por sentado que los planes se diseñan para facilitar nuestra vida como urbanitas y mejor cumplir con los compromisos que nos obligan frente al Consistorio barcelonés y, en particular, a nuestro distrito. Lo que no podíamos imaginar -se lo digo con el mayor de los respetos- es la capacidad administrativa de su distrito para potenciar la ineficiencia organizativa. No cabe una calificación más piadosa a los cambios que comunican en su carta: ¿Pau Alcover y Dr. Carulla en sentidos inversos a los actuales?
Los nuevos cambios -decía su carta- se presentaron en el Consell de Barri de Les Tres Torres el 8 del pasado Abril y posteriormente los ratificó un grupo de trabajo creado al efecto en el marco del mismo Consell. Pues siento decirles que mis vecinos de comunidad y de barrio con los que he hablado (o sea, los afectados directamente) ni han participado, ni se les ha invitado a participar, en el susodicho grupo de trabajo. Acaso sea una nueva forma de entender la sociedad civil y la democracia ciudadana participativa. Los cambios en 2012 nos costaron dinero. Los nuevos cambios del 2013, derivados del malogrado diseño del año anterior, nos costarán dinero. Los futuros cambios en 2014, para volver al punto de partida en 2012, nos costarán dinero. ¿Por qué hemos de pagar los vecinos-contribuyentes gastos derivados de actuaciones innecesarias por parte de los gestores municipales en lugar de aplicar los recursos a la reparación de aceras de toda la zona, por ejemplo?
Atentamente,
Fernando Torras Miraved